Saltar al contenido
CastillosMedievales.org

Castillos Medievales. Mira tu tiempo de antaño.

Los Castillos de la Edad Media

Estas fortalezas permanecen altivas desde sus llanuras, peñascos, acantilados y sueños… Navega por el índice de contenidos para encontrar tu pasado.

Castillo de Peyrepertuse
Castillo de Peyrepertuse (Occitania). CastillosMedievales.org

Índice de contenidos

Muchos te dirán que se edificaron para la imposición de autoridad, la defensa y la vigilancia, pero la realidad es que las construyeron los primitivos miedos cubiertos de grandezas de ego-.

Y gracias a eso, hoy podemos acercarnos a respirar la atmósfera que nos imbuye en un suculento y añorado pasado. Quizá nos incita a recordar algo y a rellenar los huecos con magia…

En esta web, he tratado de abarcar los castillos, fortalezas y palacios más importantes que fechan sus orígenes medievales entre principios de siglo VIII y finales de siglo XV.

Como buen siervo de internet, espero poder ayudarte bien.

Los siglos de la Edad Media

La Edad Media oficial parte del año 476, cuando el imperio romano cae definitivamente, y llega hasta principios de la época colonial, en 1492, vísperas del llamado Renacimiento del siglo XVI.

Caballeros
Modelo de caballeros enmarcados en cada una de las fases de la edad media

Se divide así:

  • La Alta Edad Media  Siglo V al X
  • La Baja Edad Media Siglo XI al XV

“Comúnmente se conoce como Plena Edad Media el periodo central entre estos siglos, es decir, XII, XIII y XIV”.

Los castillos a los que nos referimos, los castillos que están tu memoria, los situamos en plena Edad Media, ese periodo más místico, familiar y, a la vez, tremendamente desconocido e inquietante. Transcurre entre los siglos XI y XIV (año 1.000 a 1.399 D.C)

Pero los orígenes de los primeros castillos datan del siglo VIII (año 700).

Durante este primer periodo, se levantaron motas o castillos de mota, antiguos asentamientos que representaban la forma más primitiva de apropiarse y defender un pedazo de tierra.

Estas motas —empalizadas, céntricas, sobre lomas más o menos altas y cercadas por un foso y estacas— eran el último bastión a derrocar si se quería avanzar en la batalla. Se construían rápido y sirvieron bien durante la defensa de la invasión normanda. Son comunes en Inglaterra.

¿Qué significa feudalismo?

A falta de un sistema “mejor”, en la Alta Edad Media se instauró el sistema feudal o de vasallaje, basado en el control del territorio a través de la cesión de tierras entre hombres con herencias de relevancia familiar: de reyes a nobles y de nobles a otros personajes/villanos con cierto poder, linaje o a cuenta de algún “importante favor”.

feudalismo
Representación del siglo XIV, del vasallo Medieval

Los primeros reinados necesitaban dividir sus dominios en pequeñas regiones dominadas por un señor y su castillo feudal, noble o subyugado de este, que contaba con el favor de otro noble o del mismo rey.

El contrato era simple: se cedía el control de una tierra y su población (vasallos), con poder jurídico y comercial, a cambio de rendir en las filas militares del rey o señor (otro noble) que estuviera por encima.

Uno solo se puede imaginar la crudeza de la vida, siendo un campesino, prácticamente en posición de esclavo.

Era un sistema piramidal de poder y sumisión. No es de extrañar las incontables batallas internas (relatadas y sin contar) que sufrieron muchos pueblos por desacuerdos e injusticias dentro del mismo reino.

Por su lado, la iglesia y el clero también gozaban de una posición privilegiada. La necesidad de explicaciones divinas era un ansiolítico necesario ante tanta ignorancia, incertidumbre y desgracia.

Y todas las clases, incluso los reyes, requerían de la aprobación del Papado y la Santa Iglesia para sentirse motivados, confiados y liberados de conciencia, por todas las atrocidades que cometían.

Estilos de arquitectura

Los castillos medievales parten de la época en que empieza la construcción con forjados de adobe, cal,  bloques de piedra y rellenos de mampostería.

Claustro de una Abadía
Claustro románico de una Abadía. Imagen de Pixabay

La arquitectura de las fortalezas medievales varía según la época y el lugar, siendo la información que nos ha llegado de la península ibérica muy distinta a la de otras regiones europeas o del Reino de Inglaterra (estas últimas, más carolingias).

Hablando de arquitectura militar, distinguimos tres estilos:

  • Románico. Entre los siglos X y XII.
  • Gótico. Del siglo XII al XIV.
  • Árabe. Desarrollado durante toda la Edad Media.

Cabe destacar la gran influencia islámica en la península ibérica y la paleocristiana en el resto de Europa. Esta última se destinaba más a centros religiosos, aunque el hecho de que dichos centros  estuvieran adheridos a castillos, influenciaba su forma y diseño.

Lo que hoy son los más increíbles y hermosos castillos de estilo gótico, antaño eran imponentes y amedrentadoras fortalezas construidas en pura piedra.

¿Quién vivio en los castillos de la Edad Media?

La residencia de los castillos estaba destinada al rey o noble que ostentaba el título de vasallaje del dominio en cuestión.

Tenemos constancia de los personajes más destacados de la Edad Media, gracias al rol, muy definido, de cada uno de ellos.

  • Reyes y monarcas.
  • Alta nobleza.
  • Barones, duques, marqueses y condes.
  • Clases clericales de servicios religiosos.

Dependiendo del rango de clase de los señores feudales, estos disponían de más o menos recursos y libertad para subyugar o pagar servicios.

Un rey. David Day
Un rey. Imagen del Bestiario de Tolkien. David Day

Cada clase tenía su servidumbre. Los reyes y señores de la nobleza contaban con todo un séquito de hombres de armas, herreros, escuderos, comerciantes, servicios domésticos, hombres de diplomacia y hasta espías.

Los clérigos, a su vez, contaban con aprendices de toda índole; cocina, horticultura, soporte eclesiástico y cultural, etc.

Para el resto de la población, el –cómo llegar a ostentar un puesto dentro de un castillo- se encuentra fuera de cualquier alcance, si bien se han encontrado evidencias muy excepcionales de vasallos “caídos en gracia”, que adquirieron importantes cargos y consideraciones.

¿Cuáles son los castillos medievales más antiguos?

(cluster de más antiguos)

Los castillos de la Edad Media fueron innumerables, y es difícil saber con exactitud cuántos quedan o cuántos llegaron a haber.

Castillo Cátaro
Patio de armas de un Castillo Cátaro en Occitania. Siglo XI. Castillosmedievales.org

De los asedios, castillos abandonados, remodelaciones o total destrucción, han quedado solo las huellas del pasado. Pero, de lo que queda en pie, podemos datar los castillos medievales más antiguos y medir los castillos más grandes.

Los castillos medievales bizantinos, donde su arquitectura se remonta al Imperio bizantino, de origen romano, hay vestigios muy antiguos de las primeras fortalezas.

Si buscamos un ejemplo de castillo medieval antiguo en la península ibérica, lo encontramos en la provincia de Jaén: el castillo de Baños de Encina o de Burgalimar. Es un ejemplo clásico de una bella y, a la vez, basta estructura de la época de dominación islámica, en el siglo IX.

En España están los más claros ejemplos de antigüedad medieval. Esto se debe a que las luchas se centraron en una precoz reconquista contra los musulmanes y todo ello requirió de una sagaz e impulsiva construcción de castillos lo más resistentes posible, para la época.

En el cine, literatura, artes y videojuegos

Un castillo medieval de cuento, romántico y atrayente, siempre ha sido un reclamo para la industria moderna del entretenimiento.

Misterio Medieval Castillo
Un Castillo de fantasía. Imagen de Pixabay.

Los castillos y fortalezas más bonitos han creado el recurso perfecto para la explotación turística en todas aquellas localidades que tienen la suerte de administrar uno.

Durante el siglo XIX se vuelve a la idea romántica, y muchos adinerados desean regresar al cuento de hadas y a la épica y mítica de estas edificaciones, donde reina el sueño de don Quijote.

Es a partir de ese momento en que los castillos medievales se hacen famosos.

El cine y la televisión se han apoyado en esta idea para dar al público lo que quieren ver y escuchar. Porque… a todos nos encanta que nos cuenten historias del Caballero Arturo o del Castillo del Conde Drácula, ¿no es así?

En los videojuegos, han sido siempre  uno de los motivos de inspiración más recurrido. Pero ya hablaremos de ello, largo y tendido, en algún artículo.

Partes de un castillo medieval: un paseo por las estructuras del pasado

Las mejores historias, las aventuras más emocionantes, la mayoría de los cuentos de hadas, películas que han marcado un hito, series que han emocionado al mundo entero… todas se desarrollan o incluyen entre sus escenarios un castillo medieval, esa estructura impresionante integrada por infinidad de partes con interesantes descripciones.

¿Alguna vez te has preguntado cómo es un castillo medieval de cerca? ¿Sabes cómo es su interior? ¿Te imaginas cómo son los planos de los castillos medievales?

Empecemos por lo más básico y con un poco de historia.

Medina del Campo
Castillo de la Mota, Medina del Campo. Imagen de Pixabay

En la época medieval, junto con la catedral, el edificio de mayor relevancia —la construcción principal—era precisamente el castillo, situado en un terreno mucho más elevado que el resto de las estructuras, rodeado de un foso repleto de agua, un cenagal o directamente vacío, en un lugar casi impenetrable para el enemigo.

Estaban protegidos de altos y sólidos muros para dificultar la entrada de quienes no eran bienvenidos. Como hemos comentado, jugaron un papel fundamental durante las guerras medievales, pero en tiempos de paz, podían muy bien servir como centros administrativos de la zona.

Vale también recordar que el estilo de algunas de estas estructuras —bastante costosas— transmitía la imagen de grandeza del señor feudal que las habitaba.

La multiplicación exponencial de los castillos torre o fortalezas medievales ocurre, según los historiadores, entre el siglo X y el siglo XV. Y un detalle interesante sobre estas edificaciones es que no todas se levantaron con fines de defensa, sino para demostrar el dominio de los señores feudales.

Recorriendo una fortaleza medieval

Haciendo un breve recorrido inicial, podemos imaginarnos una gran estructura en cuya construcción predominaba la piedra, de muros muy altos y un puente levadizo, a través del cual se tenía acceso a la barbacana, que daba paso a la fortaleza y al patio exterior, lugar de los establos, y que servía de refugio a la población ante un ataque desde el exterior.

Al cruzar la puerta principal, estaba el patio de armas que funcionaba como la “columna vertebral” de todo el conjunto y el lugar desde donde se podía ver la residencia señorial, las cocinas, los talleres, los aposentos de los caballeros, la torre del homenaje y el salón principal, cuyo acceso se lograba a través de una triple arquería.

La torre del homenaje solía ser el núcleo principal de la edificación, “el último bastión”, donde se almacenaban las provisiones de alimentos y armas, además de ser los aposentos  nobles.

Parte del castillo de Lastours
Una de las torres de homenaje en Lastours. Occitania. CastilloMedievales.org

Murallas y torres constituían la defensa, pues son las que hacían que la estructura tuviera un aspecto impenetrable, dando la sensación de que el acceso no estaba permitido a cualquiera.

Como lo dijimos, entre las partes del castillo, el patio de armas destacaba por una razón importante, pues entrada y patio de armas podían funcionar como sinónimos, ya que  desde este lugar se podían recorrer las demás dependencias de la estructura.

Castillo de Northumberland. Escocia. Imagen de ontheluce.com

Una particularidad de este tipo de fortalezas es que generalmente los muros exteriores eran más bajos que los muros ubicados en el interior del castillo ¿Por qué?, pues para permitir que los arqueros pudieran atacar sin poner en peligro a sus compañeros ubicados al frente.

¿Cuáles son las partes principales de un castillo medieval?

Haciendo un breve repaso de lo que constituyen las partes de un castillo feudal, podemos resumir que la muralla eran los muros altos defensores de la fortaleza; el adarve, también conocido como camino de ronda, era el lugar en la parte superior de la muralla, apta para el recorrido de los soldados y la vigilancia constante.

También hay que tomar en consideración otros espacios o elementos de importancia como:

  • Los rastrillos. Grandes puertas enrejadas, pesadas y con pinchos o púas, que impedían la entrada al castillo y que, junto con la barbacana, el portón y los puentes levadizos, la reforzaban.
Castillo, ratrillo
Rastillo de madera. Imagen de Pixabay
  • Las ventanas saeteras. Espacios bien estrechos que servían para que los ballesteros lanzaran sus saetas (fecha corta de la ballesta), más lentas de carga que cualquier arco.
Saeteras desde el interior y vista
Saeteras en las murallas de Carcassona. CastillosMedievales.com
  • Los puentes levadizos. Permitían el paso a través del foso, pero eran levantados por los guardias cuando existía el peligro de un ataque del exterior.
Puente levadizo
Infografía de un puente levadizo medieval.
  • Las mazmorras. Los calabozos, celdas o siniestras habitaciones, ubicadas en la parte baja o en el sótano, normalmente destinadas a encerrar o torturar al supuesto enemigo.
Mazmorra Medieval
Mazmorra Medieval
  • Las almenas. Los salientes rectangulares colocados de manera vertical en la parte superior de las murallas. Arqueros e infantería se defendían en momentos de enfrentamiento.
Almenas castillo
Vista desde Almenas. Castillo Cátaro. Castillosmedievales.org
  • La gran torre del homenaje. Superaba en altura a la muralla y servía como estructura central del castillo medieval. Era la residencia del señor feudal.
Castillo. Torre de homenaje
Una torre del homenaje. España. Imagen de Pixabay

En el salón principal, los señores celebraban las reuniones y los banquetes en ocasiones especiales. En el interior de este espacio había largas mesas rectangulares de madera con sus respectivos bancos para que los comensales se sentaran. En la parte superior, sobre una tarima, estaba la mesa principal.

Los castillos medievales contaban con un pozo, también conocido como aljibe, que era básicamente una construcción vertical u horizontal —dependiendo del diseño y posibilidades del terreno— que se hacía bajo tierra, donde almacenaban el agua.

En un principio, las fortalezas medievales eran una simple empalizada de madera, pero siempre con más de una planta. A medida que pasaron los años, comenzaron a optar por técnicas de construcción mucho más confiables y adaptadas a las necesidades de defensa, teniendo como material fundamental la piedra y la argamasa, cal y otros componentes tratados o cocidos.

Los castillos medievales siguen siendo imponentes

Hoy en día, siglos después de haber sido erigidas, estas imponentes estructuras siguen despertando admiración y respeto.

Además, su compleja construcción y la atención a los detalles continúan fascinando a los expertos. Murallas inmensas, torres que se levantan hacia el cielo y sobresalen, almenas en la parte superior y entradas fortificadas, son las características básicas de los cientos de fortalezas que adornan el paisaje europeo.

Su estilo y aspecto pueden variar dependiendo de varios factores, entre los que se incluyen el lugar y la fecha de construcción, pero todos siguen teniendo un elemento en común que los identifica: son maravillas de la construcción.

Los castillos medievales o fortalezas eran, para el momento de su edificación, proyectos bastante complejos que debían cumplir varias funciones de importancia. Por ejemplo, ser opresivas y defensivas al mismo tiempo, ser hogares y palacios, y ser almacenes, pero también, tribunales.

A lo largo de los años, estas construcciones majestuosas debieron resistir el paso del tiempo, cruentas batallas y asedios de larga duración.

Los expertos en la materia explican que el castillo medieval tenía un doble significado, pues reflejaba el orden para algunos y la opresión para otra parte del pueblo. Señalan que la importancia de las fortalezas se basada en dos asuntos: tanto en la dominación psicológica, como en la opresión física de la población.

Moradas o residencias para nobles. Esto era lo que diferenciaba estas estructuras de otras fortificaciones. Según los arqueólogos, en la mayoría de los casos se construían para proteger el territorio de un noble o de un rey, con la presencia de soldados o civiles armados, que eran los encargados de la defensa.

Solía ser, al mismo tiempo, base para planear y lanzar un ataque, y refugio cuando esta estrategia fuera repelida por el enemigo.

Detalles sobre las partes de los castillos medievales

Se cree que las primeras fortalezas medievales nacieron en el territorio francés y  crecieron producto de una inestabilidad que creó la necesidad de protección extrema.

La idea era tener estructuras imperecederas, que no pudieran ser arrasadas por el fuego, como ocurría con las motas señoriales.

En ese momento, los encargados del diseño y de la construcción debían cuidar cada detalle pensado para la defensa y para la intimidación, pero también para otros fines. Algunas de esas características eran:

  • Puertas de los castillos medievales. Las puertas de entrada debían ser lo suficientemente gruesas para proteger el castillo y, a su vez, solían ser resguardadas por una empalizada doble.
  • Torre defensiva. Las torres defensivas estaban ubicadas a los extremos de las murallas; la fortaleza podía tener alrededor de cuatro, sin contar la barbacana.
  • Torre del homenaje. Era el lugar más seguro de la fortaleza, tenía una posición privilegiada y era el último refugio en caso de que los enemigos lograran entrar al castillo.
  • Capilla. Estaba destinada para la oración y las devociones; era considerado como el lugar más sagrado de la fortaleza.
  • Patio de armas. Además de contar con su propio aljibe, en algunos castillos el patio de armas estaba protegido por una muralla interna, para reforzar la seguridad.
  • Barbacanas. En muchos casos, las barbacanas estaban localizadas justo fuera de lo que era la línea principal de defensa.
  • Saeteras. Un detalle interesante es que la saeta es la flecha que usa la ballesta y de ahí el nombre de estas aberturas.
  • Puentes levadizos. A veces había otros puentes levadizos que permitían el paso o la huida a través del foso.
  • Muralla. En un principio, las murallas eran construidas con madera, pero para mayor seguridad comenzaron a utilizar piedra.

Otras partes de los castillos medievales eran las caballerizas, la herrería, la empalizada, el mirador o matacán, las troneras, la escarpa y contraescarpa, garitones, patio o cortinas y la antemuralla, patios internos, cocina y panadería. Algunas de estas dependencias se añadirían siglos después.

Si tienes la oportunidad de “viajar al pasado” y visitar alguna de estas imponentes estructuras, te recomendamos pasar algunos de los castillos medievales más grandiosos del mundo;  el Castillo Stahleck (Alemania), la Fortaleza de Hohensalzburg (Austria), el Castillo de Saumur (Francia), el Castillo de Drácula (Rumania) o la Fortaleza de Loarre (España).

Castillos medievales en España

España ha sido marcada a través de su historia medieval por las batallas entre musulmanes y cristianos en la disputa de la península ibérica, algo que la convirtió en un territorio de fortalezas, y no es para menos, puesto que la Reconquista duró aproximadamente ocho siglos (711-1492).

En esos siglos se estima que fueron construidas unas 20 mil edificaciones, aunque no de todas quedan vestigios en la actualidad. Los castillos españoles se distinguían de otros a lo largo de Europa, por su arquitectura, que tenía una importante influencia árabe, islámica e incluso persa.

Se conoce además, que su construcción ha logrado cambios significativos en las ubicaciones en las que fueron localizados, sirviendo de esta forma como defensa ante algunos de los enfrentamientos  más renombrados de la historia española.

Pero más allá de sus efectos o la forma en la que influyeron en el resultado de los conflictos, los castillos medievales de España representan hoy en día un pedazo de la historia territorial que puede percibirse en cualquier esquina.

Los castillos más grandes de España no solo nos recuerdan lo que una vez fue el territorio europeo, sino que son importantes sitios de interés turístico, visitados anualmente por miles de viajeros.

Los mejores castillos de España

No podemos decir  que haya mejores o peores castillos. Todos tienen su historia y encanto particular.

Los castillos más famosos de España guardan algo en común, independientemente de su ubicación en el mapa: una arquitectura resaltante y digna de admirar, por lo que se han convertido en atracciones turísticas de inmenso valor cultural y lugares de visita obligada.

Con tan solo un vistazo a su apariencia, podrás apreciar la extensa influencia en su estructura por parte de romanos, visigodos o musulmanes, factor que le agrega un interés especial y único en el continente. ¿Cómo llegaron estas culturas a dejar una huella tan fuerte en España? Gracias, como ya mencionamos, a la Reconquista.

La Reconquista fue un devenir histórico mediante el cual los reinos cristianos de la península ibérica batallaron por el control peninsular que se encontraba en poder del dominio musulmán.

Este fue un periodo sumamente extenso que dejó consecuencias en la cultura, historia y arquitectura de la zona. Un hecho por completo inevitable, si se toma en cuenta que el mismo inició hacia el 722 —año en el que se estima fue la rebelión de Pelayo— y finalizó en 1492 con la caída del imperio nazarí.

Este proceso histórico dejó secuelas de guerra y lucha por todo el territorio español, marcas que son muy evidentes en algunos castillos famosos de España, abiertos al público en la actualidad.

Castillos en España

La mayoría de estos castillos están localizados en la provincia de Jaén.

Jaén es uno de los lugares del mundo con  mayor  número de castillos, fortalezas y atalayas por kilómetro cuadrado. En la lista solo le acompañan Siria y Palestina.

Otro de los núcleos con mayor concentración de castillos de España para visitar, es la región histórica de Castilla, que, curiosamente, debe su nombre a este hecho.

La denominación de Castilla tiene su origen cerca del año 800, donde tierras salpicadas con castillos de defensa del reino de León, que teníafrontera con el Islam, fueron unificadas bajo este nombre.

Los árabes también construyeron sus propias obras de defensa, dato de valor histórico inmenso, puesto que, gracias a esto,en España existe tal variedad de edificaciones de influencia árabe y cristiana.

En España hay tantos castillos abiertos al público, como otros cerrados o en ruinas. Los primeros son ideales para recorrerlos, gracias a las visitas guiadas que se ofrecen en cada uno, muchos de los cuales ofrecen espectáculos ambientados en la Edad Media.

Estos son algunos de los castillos visitables más impactantes del país:

  • Alcázar de Segovia (Castilla y León)
  • Castillo de Bellver (isla de Mallorca)
  • Castillo de Manzanares el Real (Madrid)
  • Castillo de Peñafiel (Vallisoletana de Peñafiel)
  • Castillo de Santa Catalina (Jaén)
  • Castillo de Peralada (Girona)

España es, en definitiva, una tierra repleta de castillos. Tanto así, que realmente no hace falta esforzarse mucho paratener uno de los castillos más bonitos de España a la vista.

Los castillos de la Edad Media en España pueden ser hallados en el centro de ciudades y pueblos a lo largo y ancho de toda su geografía. No importa a donde se mire o se dirija, de norte a sur o de este aoeste, podrás encontrar uno rico en historia.

Castillos para visitar en España

A pesar de que la concentración de castillos y fortalezas en territorio español es basta, existen ciertas zonas que tienen una densidad mayor de estas edificaciones, debido a que constituían zonas estratégicas porsu ubicación. Tal es el caso de la provincia de Jaén.

La densidad de castillos en Jaén es tanta, que existen acumulados en sus territorios centenares de castillos, estructuras defensivas y fortalezas. Casi todos los 97 municipios jiennenses cuentan con, aunque sea, una de estas estructuras.

Como se sabe, Jaén fue frontera durante siglos en el proceso de la Reconquista. Otra ubicación con gran concentración es Castilla, que debe su nombre precisamente aesta característica.

Si se desea conocer gran cantidad de castillos y fortalezas en pocos días, seleccionar una de estas provincias es lo más inteligente.

Ruta de los castillos en España

En España es muy fácil explorar castillos que van desde las dos Castillas hasta el País Vasco o Andalucía. Los castillos que aquí se ubican son de una belleza asombrosa, y no solo se habla de belleza, sino también de historia y significado para las comunidades en las que se encuentran ubicados.

Algunos de los más importantes son:

Castillo de Coca (Segovia, Castilla y León)

Castillo de Coca Imagen de archivo
Representación de increible panorámica. Probablemente de la segunda mitad del siglo XIX

Esta edificación es una de las muestras más espectaculares de la arquitectura gótico-mudéjar española.

Este Monumento Histórico Nacional es un punto turístico de fácil acceso, en cuyo recorridopodrás apreciar su sistema defensivo, así como su torre de homenaje y su bóveda de nervaduras góticas con mosaico.

Las excursiones para visitarlo cuestan apenas 2,70 Euros. Como curiosidad más destacada, este castillo es una de las pocas fortalezas del país que no se encuentra en un cerro, sino más bien sobre escarpes del terreno. Frente al edificio, se puede observar un profundo y ancho foso.

Castillo de Ponferrada (León, Castilla y León)

Ponferrada
Fotografía de principios de siglo XX

Otro castillo que no puedes dejar de visitares el castillo templario de Ponferrada ubicado en la comarca de El Bierzo, una colina entre los ríos Boeza y Sil. Cuando lo visites, apenas por un coste desde los 25 euros, podrás conocer muchos rincones bonitos de su estructura, como su patio de armas o los restos de la barbacana.

El castillo de Ponferrada tiene su origen en un antiguo castro celta, siendo los templarios quienes le dieron nombre; sin embargo, al ser la Orden del Temple disuelta en el siglo XIV,el castillo fue pasado a los condes Lemos. Más tarde, en el siglo XIX y principios del XX se perdieron los locales que fueron usados de cantera y fueron voladas algunas dependencias inferiores. Pero la declaración como Monumento Nacional en 1923, frenó el deterioro.

Castillo de Butrón (Vizcaya, País Vasco)

Castillo de Butrón blanco y negro
Postal antigua del Castillo de Butrón

Este castillo deslumbra por su belleza, parecida a la de los castillos descritos en los cuentos de hadas; pero lamentablemente, se encuentra cerrado al público. .

Elcastillo de Butrón es de origen medieval y fue remodelado en el siglo XIX, ya con su ensimismado romanticismo moderno. Está compuesto por torres, almenas, torreones y decoraciones de estilo bávaro, con cierto estilismo. Por no estar abierto al turismo en la actualidad, y debido a la falta de señalización, es un sitio al que no es fácil llegar. Pero si quieres verlo desde fuera y pasear por sus alrededores, podrás hacerlo sin problemas.

Hace unos años se empleócomoun hotel que brindabaespectáculosmedievales;yahora es privado y está a la venta.

Castillo de Loarre (Huesca, Aragón)

Castillo de Loarre, foto histórica
Foto antigua, principios de siglo XX

Si lo que buscas es una experiencia completa de la Edad Media diseñada para el turista, definitivamente el castillo de Loarrees el sitio indicado. Este castillo del siglo XI se encuentra en un excelente estado de conservación, por lo que podrás recorrer sus 127 metros de perímetro e imponente estructura.

Resaltan los capiteles decorados de la iglesia de San Pedro, así como sus calabozos y la torre de homenaje. Lo que le hace tan especial,son las  recreaciones históricas que ofrecen, así como lasvisitasguiadas,la tienda y la  sala de audiovisuales. Las entradas cuestan  4,50 euros y 3 euros para los niños.

Castillo de Belmonte (Cuenca, Castilla La Mancha)

Antigua, castillo de Belmonte
Fería antigua en el Castillo de Belmonte

Otra alternativa para visitar es el castillo de Belmonte, ubicado en Cuenca. Está abierto al público y en muy buen estado de conservación, por lo que podrás conocerlo en su aspecto casi original a como fue construido en el siglo XV, por orden del primer Marqués de Villena. Son sitios populares de visita, sus mazmorras y el sótano.

Este castillo es también amenizado con espectáculos que resaltan la Edad Media, tal es el caso del Campeonato Mundial de Combate Medieval, con pintorescas y escandalosas puestas en escena. La tarifa general para adultos es de 9 euros.

Algunos otros castillos, de los más bonitos en España, son el castillo de Almodóvar del Río (Córdoba, Andalucía); el castillo de Olite (Navarra) y el castillo de Cardona (Barcelona, Cataluña).

El alzamiento, caída, olvido y resurrección de los castillos españoles, es una de las mejores formas de comprender la rica historia española. Lo mejor de este aspecto, es que no hace falta mucho para hallar una de estas piezas históricas.

En provincias como Huesca, Jaén o Soria, proliferan de una manera asombrosa; incluso pueblos de reducido tamaño y muy pocos habitantes, están coronados por este tipo de edificaciones.

No es más que una maravillosa experiencia recorrerlos y conocer por qué fueron creados. Sus paredes albergan millones de historias acumuladas a través de los siglos. Puedes navegar por el listado lateral de este sitio para colocarte de un plumazo en el castillo o provincia que desees.

Los mejores museos sobre temática medieval en España

Armaduras en museos

Sin lugar a dudas, la temática medieval es una de las más estudiadas, debido a la historia oscura, visceral y pasional que gira en torno a esa época. Una de las fuentes más confiables para conocer sobre este tema, son los museos, que resguardan y preservan lo que ha podido sobrevivir de esos siglos tan lejanos y convulsos.

A continuación te mostraremos algunos de los mejores museos sobre temática medieval en España.

Museo Arqueológico Nacional

Antigua MAN

El Museo Arqueológico Nacional ofrece varios catálogos a los visitantes; uno de ellos está enfocado en la época medieval. Se trata de una colección que abarca un período cronológico ubicado entre el siglo IV y finales del siglo XV.

Debido a la variedad de arte que tuvo lugar entre estos siglos, el museo exhibe tres periodos que se corresponden cada uno con una cultura distinta, pero que puede apreciarse en conjunto. Estos periodos son:

Reino visigodo

Visigodas del siglo VI

El reino visigodo se corresponde principalmente con el siglo VI. Se trata de un periodo histórico bastante rico, de modo que hay mucho arte que rescatar de él.

Entre las piezas que exhibe el museo están algunas placas y cuencos, y también algunos aretes. De igual forma se destaca el tesoro de Guarrazar, uno de los mejores motivos para conocer el catálogo.

Mundo andalusí

Libro de época andalusí

El reino árabe andalusí se remonta al siglo VIII. Su cultura se caracterizó por ser bastante heterogénea. En consecuencia, se puede apreciar la influencia de muchas costumbres ajenas a esa población.

De este reino se exhiben principalmente algunos elementos arquitectónicos y piezas de cerámica, así como algunos botes y arquetas de marfil.

Reinos cristianos

Escribas en la Edad Media
Escribas y copistas de la Edad Media

Los reinos cristianos son la rama más popular de las que tuvieron lugar durante la época medieval. En este apartado se exhiben objetos propios de Asturias, León y Palencia. También hay presencia de piezas de corte mudéjar, correspondientes a la España cristiana influenciada por el mundo musulmán.

Museo de Telas Medievales

Monasterio de las Huelgas Reales. Museo
Patio exterior del Monasterio de las Huelgas Reales. (Museo de telas Medievales, inside 🙂

Este museo se halla ubicado en el Monasterio de las Huelgas Reales, en Burgos. Se destaca por el estado de conservación que tienen de sus piezas y por la datación y riqueza de las mismas. Esos factores le han valido el reconocimiento mundial como el más importante museo de telas, de los tiempos medievales.

Con un título así, es mucho lo que  este museo tiene para ofrecer. Cuenta con un catálogo casi infinito de piezas que van desde lo más simple hasta lo más complejo; hay algunas sobre nombramientos de caballeros, pero las más destacables son las siguientes:

Pendón de las Navas de Tolosa

Es considerada la pieza más importante de todas, y también, la de mayor relevancia de la tapicería hispanomusulmana. Se teoriza que perteneció a Alfonso VIII y que la obtuvo tras la batalla de las Navas de Tolosa. Tiene una medida de 322 x 326 centímetros en total.

Cinturón de Fernando de la Cerda

Esta pieza posee una calidad aún mayor que la del resto. Su función era sostener la espada de Fernando de la Cerda, cruzado encima de uno de sus hombros. Tiene una hebilla de plata dorada, la cual posee escudos de armas de algunas familias europeas. Se presume además que pudo ser un regalo.

Museo del Prado

Pasillo del Museo del Prado. Madrid

Este museo ubicado en Madrid, es considerado uno de los más relevantes de la historia de España. Es también uno de los más importantes y atrayentes a escala mundial, y posee numerosos óleos sobre los reyes destacados de la Edad Media.

Esta colección es la que lo hace ser uno de los mejores museos sobre temática medieval en el país.. Entre los responsables de las piezas se destacan artistas como Juan Rodríguez de Toledo y Nicolás Francés.

La colección cuenta también con pinturas murales de la ermita de la Vera Cruz de Maderuelo y de la ermita de san Baudelio de Berlanga. Todas en conjunto permiten mostrar dos aspectos de la época medieval: la realeza y la vida de la clase baja.

Todo esto le da al Museo del Prado un valor incalculable y un irresistible atractivo para los turistas.

Museo de León

Museo de León. León. España

El Museo de León se encuentra en la Plaza de Santo Domingo y es considerado el más antiguo de todos los que hay en la provincia (su inauguración se remonta a 1869). Cuenta con dos anexos que enriquecen su exhibición.

Su colección de las épocas medievales se divide en cuatro partes: la primera de todas es la mozárabe y románica, que  se remonta a la segunda mitad del siglo XII. Su procedencia se ubica en el monasterio de San Benito de Sahagún y su principal obra es “Capitel con ocho apóstoles”.

La segunda parte es de Europa y el gótico. La obra destacada aquí es  “La virgen y el niño”.

La tercera parte comprende la feudalización y el mudejarismo. Esta tiene como obra por excelencia a “Vano (chimenea)”, que data de la segunda mitad del siglo XIV y procede del antiguo PalacioReal de León. Además, ingresó al museo antes del año 1898.

Por último, está la parte del camino hacia Santiago, que se remonta al siglo XV y también ingresó al museo antes de 1898. Exhibe, entre otras piezas, la iconografía jacobina en términos de vestimenta. Esta última consigue combinar los atuendos de caminante con los vestidos propios de los apóstoles.

España se puede definir como un epicentro de culturas. No dejes de visitar todos sus monumentos, conoce sus fortalezas medievales y deslúmbrate con sus rincones más alucinantes. Vive la cultura y retrocede miles de años. Incluso, podrás conocer la historia de los Templarios. ¿Qué esperas?

Castillos Medievales en Europa

Castillo de Bodiam. inglaterra.
Castillo de Bodiam. Sur de Inglaterra. Sussex. Imagen de Pixabay.

Los castillos medievales europeos son construcciones míticas que necesitas marcar como destinos de viaje ineludibles en el viejo continente. Algunos, construidos en las últimas etapas de la Edad Media, son un ejemplo perfecto del feudalismo en Europa.

Sabemos que estos lugares fortificados fueron tradicionalmente la residencia de la realeza o de un noble en tiempos feudales y, en algunos casos, también tuvieron propósitos militares.

Aunque el tiempo exacto en el que fueron construidos muchos de ellos es debatido incluso en la actualidad, se estima que la aparición de los palacios comenzó a partir de los siglos IX y X. A partir del siglo XVI, gracias a los avances tecnológicos y arquitectónicos, se fue mermando su construcción.

Por ello, si deseas visitar algunas de las fortificaciones medievales mejor conservadas del mundo, en Europa hay una vasta colección de castillos preciosos para recorrer y aprender más de las historias que guardan dentro de sus interiores.

Europa cuenta con castillos representativos en muchos de sus países, como Bélgica, Reino Unido, Alemania, Rumania y la República Checa. Todos ellos con un estilo representativo de las culturas que allí se desarrollaron y el estilo de vida de la nobleza que les habitó. Sin embargo, es innegable que algunos de ellos destacan en el presente gracias al gran interés turístico que despiertan.

A continuación te sugerimos algunos de los castillos europeos que debes conocer si deseas viajar en el tiempo a la época medieval:

Castillos en Francia

Francia es un país lleno de castillos. Su construcción, a pesar de iniciar en la Edad Media en sitios como el Valle de Loira, debido a su ubicación estratégica para el comercio, no obtuvo su característica suntuosidad hasta el Renacimiento francés, en los siglos XV y XVI.

Dichas estructuras fueron, desde entonces, fuertemente influenciadas por el arte italiano.

Es así como se inició la transformación de estas fortalezas de protección, en castillos sofisticados. Destacan los que se pueden ubicar en Loira, Langueloc, La Provenza, Occitania, Aquitania y Bretaña. Algunos de ellos son:

Castillo de Sully Sur Loire

Castillo de Sully en el Sur de Francia
Castillo de Sully, bordeando el Río Loira. Francia.

Este castillo es uno de los más famosos del Valle del Loira; es de  finales del siglo XIV, y ha sido clasificado como Monumento Histórico en 1928. Está actualmente abierto al público, aunque ha pertenecido a tres familias desde su construcción: los primeros señores de Sully, la familia de la Trémouille y la familia de Béthune.

Esta edificación está rodeada por un foso lleno de agua, y se diferencia de otros similares en Loira porque este método de defensa no es común en esta zona, más asociada con palacios para el descanso y ocio de la realeza.

Castillo de Angers

Francia. Castillo de Angers
Vista exterior del Castillo de Angers. Torres defensivas.

El castillo de Angers es una fortificación sobre un altiplano rocoso que se destaca en el rio Maine. Ya emplazado por el imperio romano, por su posición defensiva estratégica. En el siglo IX fue la fortaleza de los Condes de Anjou.

Puedes visitarlo, ya que fue transformado en un museo en el que podrás disfrutar la colección más grande y antigua de tapicerías medievales del mundo, incluyendo el Tapiz del Apocalipsis que data del siglo XIV.

Castillos de Reino Unido

Otra de las rutas imperdibles de los castillos más bonitos de Europa corresponde a los que podrás encontrar en Reino Unido. Estas fortificaciones están marcadas por los asedios de los vikingos, tributos a los dioses celtas y batallas entre reyes medievales.

No obstante, debido a su estética, es importante dividirlos en los castillos de Escocia, los castillos de Gales y los castillos de Inglaterra, puesto que tienen estilos diferentes. Algunos de los castillos más destacados de esta región son:

Castillo de Eilean Donan, Escocia.

Castillo de Elian Donan. Escocia.

Puede que conozcas el castillo de Eilean Donan por haber sido escenario de la película Braveheart y Los Inmortales. Es uno de los más representativos de Escocia, por lo tanto, uno de los más visitados en verano.

Está construido sobre un islote, conectado a tierra por un puente de piedra. Comenzó a ser construido en 1220 sobre las ruinas de un fuerte que fue usado por los pictos para la defensa de las incursiones vikingas. Esto bajo la orden de Alejandro II de Escocia.

La Torre de Londres, Inglaterra.

Torre de Londres. Londres. Inglaterra.

La Torre de Londres se encuentra dentro de un recinto amurallado. Es una de las principales atracciones turísticas de Londres, y una de las fortificaciones más importantes a nivel mundial. Fue construida junto al rio Támesis en 1078 por Guillermo I, el primer rey de Inglaterra de origen normando.

En ella se encuentran las Joyas de la Corona, y los guardianes ceremoniales de la Torre de Londres (YeomenWarders of HerMajesty’s Royal Palace and Fortressthe Tower of London).

Castillos de Alemania

Alemania también posee una historia rica en lo que respecta a  castillos medievales:

Castillo Eltz

Castillo de Elz, Bosque de Alemania

Este castillo se encuentra en las colinas sobre el río Mosela, y sigue siendo propiedad de la misma familia que vivió en él desde el siglo XII; 33 generaciones han pasado desde entonces. Es decir, es un Ganerbenburg, un castillo perteneciente a una comunidad de herederos.

Tiene ochos pisos con una altura de entre 30 y 40 metros, y se estima que casi 100 miembros de las familias dueñas vivieron en sus más de 100 habitaciones. Puedes visitar las casas de las familias Rübenach y Rodendorf.

El Castillo Stahleck

Castillo de Stahleck. Alemania

Este hermoso y oscuro castillo, con sus hermosas características alemanas, se emplaza en el Valle superior del Rin. Siendo el castillo con más remodelaciones y reconstruido de Alemania, posee una vibración y un ambiente medieval de ensueño.

Ubicado en un hermoso risco, le da la concordancia a su gran nombre que significa “Castillo inexpugnable sobre un peñasco”. Su gran característica es su forma rectangular, y ha sido reconstruido en dos ocasiones.

Al final de la guerra, los castillo tuvo diferentes ocupaciones en vez de albergar reyes y feudales: tales como alquiler para soldados franceses, y como hostal, pero en la actualidad es un albergue juvenil muy colorido y llamativo, visitado por todos aquellos jóvenes con sueños de príncipes y princesas en la torre. Este alberge juvenil proviene de la Asociación de Albergues Juveniles Renania- Palatinado.

Castillos de Rumania

Para recorrer castillos medievales apartados de la masificación de las ciudades de Europa, los que encontrarás en Rumania.

Castillo de Bran

Castillo de Bran. Alemania.

El castillo de Bran se encuentra cerca de Braşov, en Transilvania, y es un monumento nacional gracias a su valor arquitectónico. Pero también lo es debido a la relación que guarda con el personaje ficticio del conde Drácula, inspirado en Vlad III Drăculea, puesto que se relaciona con la idea, de que fue su residencia.

Sin embargo, esto parece estar fuera de la realidad porque su verdadera fortaleza fue el castillo de Poenari, hoy en ruinas casi por completo. Pero ello no quita que el castillo de Bran sea de un atractivo medieval asombroso. Fue construido en 1378 en madera y piedra, y posteriormente fue siendo modificado hasta lo que es en la actualidad. El castillo alberga el Museo de Bran.

Los Mejores hoteles castillo de España

¿Qué es un hotel castillo medieval?

¿Qué es un hotel Castillo?

Imagina que te despiertas por la mañana, súper descansado, con la primera luz del sol. Dormiste en una cama de estructura de hierro,con un fino dosel que la resguarda, donde el colchón se amolda a tu cuerpo.

A tus pies y a unos metros, gruesos muros de piedra soportan ventanas de alabastro, y un silencio te envuelve en una atmósfera tranquila, serena y relajante.

Suena bien, ¿verdad?

Ahora imagina que plebeyos, caballeros y princesas se entremezclan en los pasillos, que hablan de las próximas Cruzadas, y que las intrigas de palacio se murmuran al otro lado de la puerta de madera de tu habitación, cerrada con llave.

¿Te haces una idea?

Si la respuesta es sí, posiblemente te encanta desentrañar los secretos de la Edad Media y has pensado mil veces en cómo sería vivir en aquel periodo.

Y quizá te hayas sumergido alguna vez en un viaje inolvidablea la época medieval, gracias a la habilitación de los castillos medievales y la posibilidad de visitarlos.

Visitar un castillo y salir por la misma puerta al cabo de un rato está muy bien.

Pero, ¿te imaginas quedarte en él, y experimentar de primera mano los ambientes donde dormían, comían y conversaban sus habitantes?

Si quieres zambullirte en una experiencia medieval sin renunciar al descanso de una buena cama, los hoteles castillo son ideales para ti.

• Habitaciones con camas suaves como algodón en los antiguos aposentos. Baños que hechizan, hidromasajes que revitalizan, y desayunos de reyes.

• Relajarte y salir de la rutina en un entorno natural y con todo lujo de detalles medievales, sin renunciar a un servicio de categoría.

• Desconectar del día a día y regalarte un capricho en una dependencia real que hoy es una encantadora habitación de hotel de lujo.

Si te gusta comer bien, dormir mejor y hacer todo un viaje en el tiempo que haga volar a tu imaginación, déjanos decirte que tienes que disfrutar, si aún no lo has hecho, de una estancia en un hotel castillo.

El hotel castillo habilita las estancias originales de un castillo, siempre respetando su esencia, y las transforma en un hotel donde disfrutar de una buena gastronomía, con un servicio de cuatro o cinco estrellas y un ambiente revitalizante para el descanso.

Toda una apuesta para los amantes de la historia medieval que adoran la comodidad de un buen hotel.

¿Por qué un hotel en los castillos de la Edad Media?

Hotel Castillo

En los castillos medievales la nobleza dormía al cobijo de piedra chancada, con una sigilosa intimidad de los espacios.

Solo las paredes conocen mejor que nadie el laberinto de acontecimientos que entre ellas sucedían.

Los juglares contaban las hazañas de caballeros y damas. Hablaban de ese trágico amor cortés de la Edad Media, como los de Tristán e Isolda, Lanzarote y Ginebra.

Los reyes organizaban ostentosos banquetes con la caza del día para impresionar a sus comensales o para celebrar sus matrimonios de conveniencia.

Cortesanose e hidalgos de bragueta (hombres que eran nombrados nobles si tenían siete hijos) hacían vida en los castillos medievales, auténticas fortalezas rodeadas de bosques y mesetas.

Las llanuras colindantes presenciaron toda esa historia europea y española que te pone los pelos de punta, sobre todo cuando te da por investigar y tu mente vuela a aquellos escenarios, de batallas y ataques con cielos limpios y fosos amurallados.

La historia medieval es interesante por las costumbres, las prácticas y los sucesos que marcaron un antes y un después en la especie humana.

Las condiciones de vida eran duras, con fríos invernales, nevadas que obligaban a resguardarse y guerras constantes que soliviantaban a las gentes y que traían epidemias y enfermedades.

Si has visitado algún castillo, posiblemente te hayas encontrado preguntándote a ti mismo: “¿Cómo podían vivir así?”.

Es apasionante darse cuenta de cómo ha cambiado todo en mil años.

Mucho más apasionante te resultaría lanzarte de cabeza a los lugares donde todas estas curiosidades y hazañas se hacían reales.

Por suerte, ahora no tienes que pasar tanta calamidad y, si te da por dormir en castillos, tu estancia será bien distinta en cuanto a comodidad.

Viaja a pasajes inauditos de la historia medieval, huele y escucha lo que cuenten las paredes de piedra y otea el paisaje que las mismas torres vigías divisaban. Removerás tus sensaciones más recónditas. Despertarás tu hambre de experiencias.

Estarás de acuerdo con nosotros en que vivirlo desde por la mañana hasta por la noche se torna mucho más auténtico que quedarse con un par de horas de visita guiada.

Regálate el lujo de hacerlo sin renunciar a los placeres de la vida: comer estupendamente, descansar en una buena cama, y escaparte de la rutina un fin de semana en un castillo medieval.

¿Por qué alojarse en un hotel castillo medieval?

Shrek y Fiona

Un hotel castillo medieval se convierte en el alojamiento rural al que te escapas con la familia, con amigos o en pareja cuando quieres hacer algo diferente, con el aliciente de descubrir los secretos de la Edad Media.

Si te gustan los viajes con encanto, quieres quedarte en España y te fascinan los castillos, solo es cuestión de dar con las ofertas del momento.

Dormir en un castillo medieval añade una caricia de lujo a sentirte como en casa en la Edad Media. Tu viaje se convierte en una apacible pero intensa estancia que ni el mismo Ramiro I de Aragón creería si levantara la cabeza, gracias a las bondades de la hotelería española actual.

Límpiate de cargas diarias, viaja a otros escenarios como atento espectador silencioso y déjate envolver por su magia.

• Duerme a pierna suelta.   • Come mejor que un rey.   • Déjate mimar por quien te atiende de maravilla.

Y es que la mayoría de hoteles castillo son Paradores de España, por lo que cumplen con altos estándares de acogida, servicio y gastronomía. No se puede pedir más.

¿Te apetece darte una vuelta por este entorno y pasar la noche al estilo cortesano?

Dormir en un castillo medieval

Si quieres darte un chapuzón en esta parte de la historia, quizá te preguntes cosas como:

– ¿Dónde están estos castillos hoteles?
– ¿Cómo se llega?
– ¿Cuánto cuestan?

O, incluso, quieras descubrirlos más a fondo antes de lanzarte a por ellos. Y nos parece perfecto.

Los castillos hoteles son experiencias que merecen ser bien elegidas, porque cada uno te cuenta leyendas que quizá no tengan nada que ver con las de otro. Recordemos que la historia medieval en España difiere según dónde te ubiques.

Más arriba te hablábamos de castillos por provincias y por regiones. En esta ocasión, te vamos a pedir que te dejes llevar por la Península de forma mucho más libre y romántica. Siguiendo el orden que hemos preparado para que encuentres tu mejor opción, sin condicionarte.

¿Vamos?

Castillos románticos medievales de España

Castillo Romantico

¿Cuántas veces te has imaginado esa escapada romántica con tu pareja, de un par de días o tres, para recargar pilas, disfrutar juntos y darte ese gusto de un precioso vistazo al pasado medieval?

Si la respuesta es: “muchas” o “bastantes”, este apartado te interesa.

No nos andemos por las ramas. Aquí tienes unos cuantos hoteles castillo en Navarra, Andalucía y Castilla y León en las siguientes líneas.

1. Parador de Olite.

El Parador de Olite

Castillo de Olite

Si hay un lugar en la historia de España que nos seduce inmediatamente cuando pensamos en la Edad Media, es el de los reinos cristianos del norte, en cuyas tierras las gentes se resistían a los avances musulmanes y se planeaban las acciones de la Reconquista.

Con armaduras y preciosos jardines recibiéndote, el Castillo de Olite, en Navarra, es uno de los imperdibles del Medievo.

Sus majestuosas chimeneas de piedra en las estancias y sus amplias habitaciones, te transportan nada más entrar al ambiente más caballeresco y noble de la época.

No te quedes con las ganas y concédete, además de un par de noches en esta maravilla de hotel castillo, un pedazo de la deliciosa cocina gourmet que te sirven dentro de sus dependencias. Tu estómago y tu boca harán más fiestas que el mismo Carlos III, el Noble, el rey de Navarra que lo hizo sede real y lo elevó a uno de los castillos más bellos de Europa.

2. Castillo de Santa Catalina de Jaen

El Parador de Jaén, hotel

Castillo de Jaén

¿Sabías que la provincia de Jaén es la que concentra mayor número de castillos en España?

Su enclave, en la misma Sierra Morena, era decisivo tanto para las contiendas como para la defensa del territorio cristiano en toda la conquista, avance y expansión de los reinos que ocuparon la Península.

Por encima de un mar de olivos y sobre la pura roca del cerro, el hotel Castillo de Jaén maravilla con su atento restaurante, sus vistas de águila y su inolvidable Torre del Homenaje.

Date un paseo por la Andalucía más oriental. Da forma a tu viaje medieval durmiendo en este monumento arquitectónico que pasó por manos de íberos, musulmanes y, finalmente, cristianos. Un entramado de historias para pasar un fin de semana mágico con tu pareja.

¿Te imaginas el conglomerado mágico de estilos que envuelven cada noche?

3. Castillo de Somaén

Hotel de Somaén

Castillo de Somaén

En la elegante Castilla y León, en la provincia de Soria, el Castillo de Somaén se erige sobre una atalaya, posiblemente de origen musulmán, sobre un estratégico cerro alargado.

Con chimenea de leña en todas las habitaciones y calefacción radiante en el suelo, la estancia se transforma en una visita digna del huésped más selecto de la corte.

Pásate y descubre esta posada de lujo que hechizará con su halo medieval la velada romántica que queráis, gracias a la intimidad que desprende, en mitad de un encantador y tranquilo entorno rural.

4. Castillo del Buen Amor

Hotel Castillo del Buen Amor

Castillo del Buen Amor

El Castillo del Buen Amor en Salamanca es una antigua posada real donde, según cuenta la leyenda, el arzobispo de Santiago, Alonso de Fonseca, y María de Ulloa, su prima amante, consumaron un amor prohibido, de esos que se hacen imposibles y, por consecuencia, irrefrenables.

Se denominó del Buen Amor porque tanto estos dos amantes como el obispo que lo arregló y su esposa, mantuvieron vivos sus respectivos amores en él.

Así que si te llama poderosamente la atención el nombre y tú también quieres hacer historia en honor a la leyenda, no lo dudes y date un paseo por el Castillo del Buen Amor.

5. Parador de Cardona

Hotel Parador de Cardona

Parador de Cardona

Si prefieres dormir en un castillo en Cataluña, tienes que conocer el Parador de Cardona.

En este castillo, sobre un pequeño monte,cuenta la leyenda que una joven cristiana y un príncipe musulmán se enamoraron y se juraron amor eterno a escondidas.

Sus salas austeras y pasillos largos te trasladan diez siglos en el tiempo para que respires el ambiente donde los amores prohibidos y los amantes enamorados sellaban su amor de la forma más romántica que se les ocurría.

Si quieres dormir y reencontrarte con la época donde los cristianos y los musulmanes decidían qué hacer con la sinuosa área catalana, Cardona es tu hotel castillo para sentir el amor con tu pareja.

¿Elegiste ya el tuyo?