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Lo que aún queda de magia, está en los Castillos Medievales

Los Castillos de la Edad Media

A lo lejos, en el horizonte… estas fortalezas permanecen imponentes en sus llanuras, peñascos, acantilados y sueños…

Castillo de Peyrepertuse
Castillo de Peyrepertuse en Occitania. CastillosMedievales.org

En este sitio dedicado a documentar todos los castillos medievales que existen, tienes toda la información relevante sobre la Edad Media en varios ámbitos de esta fascinante época.

Encontrarás respuestas a las preguntas más buscadas por los usuarios en internet, por ello, te recomiendo navegar por el índice de contenidos para localizar antes, todo lo que necesites saber sobre tu pasado.

Índice de contenidos

Empezamos.

¿Qué eran los castillos medievales?

Los castillos medievales fueron edificaciones construidas durante la Edad Media caracterizadas por ser muy robustas, difíciles de asaltar y de conquistar.

Estaban esencialmente materializadas con cantos de piedra, ladrillos, adobe, mampostería y terminadas con madera, tanto para estructuras y edificios interiores como para labrados decorativos.

Aunque su durabilidad y solidez se debía al simple y buen trabajo de corte y ensamblado entre cantos y bloques de la piedra.

La parte mejor calidad de un castillo era la muralla exterior, la sillería, o cimientos de esta, que requería una adaptación de base perfecta al terreno, y se pensaba en todo momento en impedir fuertes asedios y resistir el paso del tiempo.

Panorámica de Quéribus en Occitania
Panorámica de Quéribus en Occitania. CastillosMedievales.org

Constaba de varias áreas y zonas, pero las partes más comunes de todos los castillos medievales son: murallas que protegen el interior del castillo, torre del homenaje, patio de armas, almenas, matacanes y paseo de ronda.

Muchos te dirán que se edificaron para la imposición de autoridad, la defensa y la vigilancia, pero la realidad es que se construyeron por culpa de los primitivos miedos cubiertos de grandezas de ego.

Y gracias a eso, hoy podemos acercarnos a respirar la atmósfera que nos imbuye en un suculento y añorado pasado. Quizá nos incita a recordar algo y a rellenar los huecos con magia…

En esta web, quiero tratar de abarcar los castillos, fortalezas, palacios y monasterios más importantes que fechan sus orígenes medievales entre principios de siglo VIII y finales de siglo XV.

Como buen siervo de internet, espero poder ayudarte bien.

¿Quién vivía en los castillos medievales?

En los castillos medievales vivía el señor del castillo (o rey), su familia y todos los cortesanos que necesitaban para su comodidad y bienestar: cocineros, clérigos, diferentes tipos de criados para corte, como bufones y escuderos. También se podía facilitar la residencia de familiares cercanos.

La residencia en los castillos, se otorgaba u ostentaba bajo un estricto orden jerárquico. Tenemos constancia de los personajes más destacados de la Edad Media, gracias al rol, muy definido, de cada uno de ellos.

  • Reyes y monarcas.
  • Alta nobleza.
  • Barones, duques, marqueses, condes e hidalgos.
  • Clases clericales de servicios religiosos.

Dependiendo del rango de clase de los señores feudales, estos disponían de más o menos recursos y libertad para subyugar o pagar servicios dentro del castillo.

Un rey. David Day
Un rey. Imagen del bestiario de Tolkien de David Day

Cada clase tenía su servidumbre. Los reyes y señores de la nobleza contaban con todo un séquito de hombres de armas, herreros, escuderos, comerciantes, servicios domésticos, hombres de diplomacia y hasta espías.

Los clérigos, a su vez, contaban con aprendices de toda índole; cocina, horticultura, ganadería y pesca, soporte eclesiástico y cultural, etc.

Para el resto de la población, el –cómo llegar a ostentar un puesto dentro de un castillo- se encuentra fuera de cualquier alcance, si bien se han encontrado evidencias muy excepcionales de vasallos “caídos en gracia”, que adquirieron importantes cargos y consideraciones.

Los siglos de la Edad Media

La Edad Media oficial inicia el año 476, cuando el Imperio Romano cae definitivamente, y llega hasta principios de la época colonial, en 1492, en vísperas del llamado Renacimiento del siglo XVI.

Modelo de caballeros enmarcados en cada una de las fases de la Edad Media

Se divide así:

  • La Alta Edad Media, Siglo VI al X
  • Edad Media, Siglo XI al XIV
  • La Baja Edad Media, Siglo XIV al XV

“Comúnmente se conoce como Plena Edad Media el periodo central entre estos siglos, es decir, siglos XI, XII y XIII”.

Los castillos a los que nos referimos, los castillos que están tu memoria, los situamos en plena Edad Media, ese periodo más místico, familiar y, a la vez, tremendamente desconocido e inquietante, transcurre entre los siglos XI y XIV (año 1.000 a 1.399 D.C)

Pero los orígenes de los primeros castillos datan del siglo VIII (año 700).

Durante este primer periodo, se levantaron motas o castillos de mota, antiguos asentamientos que representaban la forma más primitiva de apropiarse y defender un pedazo de tierra.

Estas motas —empalizadas, céntricas, sobre lomas más o menos altas y cercadas por un foso y estacas— eran el último bastión a derrocar si se quería avanzar en la batalla. Se construían rápido y sirvieron bien durante la defensa de la invasión normanda. Son comunes en Inglaterra.

¿Qué significa feudalismo?

En resumen, el feudalismo fue la forma de control social que usaron reyes y mandatarios para subyugar y dominar a la población.

A falta de un sistema mejor, en plena Edad Media se instauró el sistema feudal o de vasallaje, basado en el control del territorio a través de la cesión de tierras entre hombres con herencias de relevancia familiar: de reyes a nobles y de nobles a otros personajes/villanos con cierto poder, linaje o a cuenta de algún “importante favor”.

feudalismo
Representación del siglo XIV, del vasallo Medieval

Los primeros reinados necesitaban dividir sus dominios en pequeñas regiones dominadas por un señor y su castillo feudal, noble o subyugado de este, que contaba con el favor de otro noble o del mismo rey.

El contrato era simple: se cedía el control de una tierra y su población (los vasallos), con poder jurídico y comercial, a cambio de rendir en las filas militares del rey o señor (otro noble) que estuviera por encima.

Uno solo se puede imaginar la crudeza de la vida, siendo un campesino, prácticamente en posición de esclavo.

Era un sistema piramidal de poder y sumisión. No es de extrañar, las incontables batallas internas (relatadas y sin contar) que sufrieron muchos pueblos por desacuerdos e injusticias dentro del mismo reino.

Por su lado, la iglesia y el clero también gozaban de una posición privilegiada. La necesidad de explicaciones divinas era un ansiolítico necesario ante tanta ignorancia, incertidumbre y desgracia.

Y todas las clases, incluso los reyes, requerían de la aprobación del Papado y la Santa Iglesia para sentirse motivados, confiados y liberados de conciencia, por todas las atrocidades que cometían.

Estilos de arquitectura Medieval

Los castillos medievales parten de la época en que empieza la construcción con forjados de adobe, cal,  bloques de piedra y rellenos de mampostería.

Claustro de una Abadía
Claustro románico de una Abadía. Imagen de Pixabay

La arquitectura de las fortalezas medievales varía según la época y el lugar, siendo la información que nos ha llegado de la península ibérica muy distinta a la de otras regiones europeas o del Reino de Inglaterra (estas últimas, más carolingias).

Hablando de arquitectura militar, distinguimos tres estilos:

  • Románico. Entre los siglos X y XII.
  • Gótico. Del siglo XII al XIV.
  • Árabe. Desarrollado durante toda la Edad Media.

Cabe destacar la gran influencia islámica en la península ibérica y la paleocristiana en el resto de Europa. Esta última se destinaba más a centros religiosos, aunque el hecho de que dichos centros estuvieran adheridos a castillos, influenciaba su forma y diseño.

Los que hoy son los más increíbles y hermosos castillos de estilo gótico, antaño eran imponentes y amedrentadoras fortalezas construidas en pura piedra.

Partes de un castillo medieval

Las mejores historias, las aventuras más emocionantes, la mayoría de los cuentos de hadas, películas que han marcado un hito, series que han emocionado al mundo entero… todas se desarrollan o incluyen entre sus escenarios un castillo medieval, esa estructura impresionante integrada por infinidad de partes con interesantes descripciones.

¿Alguna vez te has preguntado cómo es un castillo medieval de cerca? ¿Sabes cómo es su interior? ¿Te imaginas cómo son los planos de los castillos medievales?

Empecemos por lo más básico y con un poco de historia.

Medina del Campo
Castillo de la Mota, Medina del Campo. Imagen de Pixabay

En la época medieval, junto con la catedral, el edificio de mayor relevancia —la construcción principal—era precisamente el castillo, situado en un terreno mucho más elevado que el resto de las estructuras, rodeado de un foso repleto de agua, un cenagal o directamente vacío, en un lugar casi impenetrable para el enemigo.

Estaban protegidos de altos y sólidos muros para dificultar la entrada de quienes no eran bienvenidos. Como hemos comentado, jugaron un papel fundamental durante las guerras medievales, pero en tiempos de paz, servían como centros administrativos de la zona.

Vale también recordar que el estilo de algunas de estas estructuras —bastante costosas— transmitía la imagen de grandeza del señor feudal que las habitaba.

La multiplicación exponencial de los castillos torre o fortalezas medievales ocurre, según los historiadores, entre el siglo X y el siglo XIII. Y un detalle interesante sobre estas edificaciones es que no todas se levantaron con fines de defensa, sino para demostrar el dominio de los señores feudales.

Recorriendo una fortaleza medieval

Haciendo un breve recorrido inicial, podemos imaginarnos una gran estructura en cuya construcción predominaba la piedra, de muros muy altos y un puente levadizo, a través del cual se tenía acceso a la barbacana, que daba paso a la fortaleza y al patio exterior, lugar de los establos, y que servía de refugio a la población ante un ataque desde el exterior.

Al cruzar la puerta principal, estaba el patio de armas que funcionaba como la “columna vertebral” de todo el conjunto y el lugar desde donde se podía ver la residencia señorial, las cocinas, los talleres, los aposentos de los caballeros, la torre del homenaje y el salón principal, cuyo acceso se lograba a través de una triple arquería.

La torre del homenaje solía ser el núcleo principal de la edificación, “el último bastión”, donde se almacenaban las provisiones de alimentos y armas, además de ser los aposentos  nobles.

Parte del castillo de Lastours
Una de las torres de homenaje en Lastours. Occitania. CastillosMedievales.org

Murallas y torres constituían la defensa, pues son las que hacían que la estructura tuviera un aspecto impenetrable, dando la sensación de que el acceso no estaba permitido a cualquiera.

Como lo dijimos, entre las partes del castillo, el patio de armas destacaba por una razón importante, pues entrada y patio de armas podían funcionar como sinónimos, ya que  desde este lugar se podían recorrer las demás dependencias de la estructura.

Castillo de Northumberland. Escocia. Imagen de ontheluce.com

Una particularidad de este tipo de fortalezas es que generalmente los muros exteriores eran más bajos que los muros ubicados en el interior del castillo ¿Por qué?, pues para permitir que los arqueros pudieran atacar sin poner en peligro a sus compañeros ubicados al frente.

¿Cuáles son las partes principales de un castillo medieval?

Haciendo un breve repaso de lo que constituyen las partes de un castillo feudal, podemos resumir que la muralla eran los muros altos defensores de la fortaleza; el adarve, también conocido como camino de ronda, era el lugar en la parte superior de la muralla, apta para el recorrido de los soldados y la vigilancia constante.

También hay que tomar en consideración otros espacios o elementos de importancia como:

  • Los rastrillos. Grandes puertas enrejadas, pesadas y con pinchos o púas, que impedían la entrada al castillo y que, junto con la barbacana, el portón y los puentes levadizos, la reforzaban.
Castillo, ratrillo
Rastrillo de madera. Imagen de Pixabay
  • Las ventanas saeteras. Espacios bien estrechos que servían para que los ballesteros lanzaran sus saetas (fecha corta de la ballesta), más lentas de carga que cualquier arco.
Saeteras desde el interior y vista
Saeteras en las murallas de Carcasona. CastillosMedievales.org
  • Los puentes levadizos. Permitían el paso a través del foso, pero eran levantados por los guardias cuando existía el peligro de un ataque del exterior.
Puente levadizo
Infografía de un puente levadizo medieval.
  • Las mazmorras. Los calabozos, celdas o siniestras habitaciones, ubicadas en la parte baja o en el sótano, normalmente destinadas a encerrar o torturar al supuesto enemigo.
Mazmorra Medieval
Mazmorra Medieval
  • Las almenas. Los salientes rectangulares colocados de manera vertical en la parte superior de las murallas. Arqueros e infantería se defendían en momentos de enfrentamiento.
Almenas castillo
Vista desde Almenas y saeteras. Castillo Cátaro. Castillosmedievales.org
  • La gran torre del homenaje. Superaba en altura a la muralla y servía como estructura central del castillo medieval. Era la residencia del señor feudal.
Castillo. Torre de homenaje
Una torre del homenaje. España. Imagen de Pixabay

En el salón principal, los señores celebraban las reuniones y los banquetes en ocasiones especiales. En el interior de este espacio había largas mesas rectangulares de madera con sus respectivos bancos para que los comensales se sentaran. En la parte superior, sobre una tarima, estaba la mesa principal.

Los castillos medievales contaban con un pozo, también conocido como aljibe, que era básicamente una construcción vertical u horizontal —dependiendo del diseño y posibilidades del terreno— que se hacía bajo tierra, donde almacenaban el agua.

En un principio, las fortalezas medievales eran una simple empalizada de madera, pero siempre con más de una planta. A medida que pasaron los años, comenzaron a optar por técnicas de construcción mucho más confiables y adaptadas a las necesidades de defensa, teniendo como material fundamental la piedra y la argamasa, cal y otros componentes tratados o cocidos.

Detalles sobre las edificaciones de los castillos medievales

Se cree que las primeras fortalezas medievales nacieron en el territorio francés y  crecieron producto de una inestabilidad que creó la necesidad de protección extrema.

La idea era tener estructuras imperecederas, que no pudieran ser arrasadas por el fuego, como ocurría con las motas señoriales.

En ese momento, los encargados del diseño y de la construcción debían cuidar cada detalle pensado para la defensa y para la intimidación, pero también para otros fines. Algunas de esas características eran:

  • Puertas de los castillos medievales. Las puertas de entrada debían ser lo suficientemente gruesas para proteger el castillo y, a su vez, solían ser resguardadas por una empalizada doble.
  • Torre defensiva. Las torres defensivas estaban ubicadas a los extremos de las murallas; la fortaleza podía tener alrededor de cuatro, sin contar la barbacana.
  • Torre del homenaje. Era el lugar más seguro de la fortaleza, tenía una posición privilegiada y era el último refugio en caso de que los enemigos lograran entrar al castillo.
  • Capilla. Estaba destinada para la oración y las devociones; era considerado como el lugar más sagrado de la fortaleza.
  • Patio de armas. Además de contar con su propio aljibe, en algunos castillos el patio de armas estaba protegido por una muralla interna, para reforzar la seguridad.
  • Barbacanas. En muchos casos, las barbacanas estaban localizadas justo fuera de lo que era la línea principal de defensa.
  • Saeteras. Un detalle interesante es que la saeta es la flecha que usa la ballesta y de ahí el nombre de estas aberturas.
  • Puentes levadizos. A veces había otros puentes levadizos que permitían el paso o la huida a través del foso.
  • Muralla. En un principio, las murallas eran construidas con madera, pero para mayor seguridad comenzaron a utilizar piedra.

Otras partes de los castillos medievales eran las caballerizas, la herrería, la empalizada, el mirador o matacán, las troneras, la escarpa y contraescarpa, garitones, patio o cortinas y la antemuralla, patios internos, cocina y panadería. Algunas de estas dependencias se añadirían siglos después.

Si tienes la oportunidad de “viajar al pasado” y visitar alguna de estas imponentes estructuras, te recomendamos pasar algunos de los castillos medievales más grandiosos del mundoel Castillo Stahleck (Alemania), la Fortaleza de Hohensalzburg (Austria), el Castillo de Saumur (Francia), el Castillo de Drácula (Rumania) o la Fortaleza de Loarre (España).

Los castillos medievales siguen siendo imponentes

Hoy en día, siglos después de haber sido erigidas, estas imponentes estructuras siguen despertando admiración y respeto.

Además, su compleja construcción y la atención a los detalles continúan fascinando a los expertos. Murallas inmensas, torres que se levantan hacia el cielo y sobresalen, almenas en la parte superior y entradas fortificadas, son las características básicas de los cientos de fortalezas que adornan el paisaje europeo.

Su estilo y aspecto pueden variar dependiendo de varios factores, entre los que se incluyen el lugar y la fecha de construcción, pero todos siguen teniendo un elemento en común que los identifica: son maravillas de la construcción.

Los castillos medievales o fortalezas eran, para el momento de su edificación, proyectos bastante complejos que debían cumplir varias funciones de importancia. Por ejemplo, ser opresivas y defensivas al mismo tiempo, ser hogares y palacios, y ser almacenes, pero también, tribunales.

A lo largo de los años, estas construcciones majestuosas debieron resistir el paso del tiempo, cruentas batallas y asedios de larga duración.

Los expertos en la materia explican que el castillo medieval tenía un doble significado, pues reflejaba el orden para algunos y la opresión para otra parte del pueblo. Señalan que la importancia de las fortalezas se basada en dos asuntos: tanto en la dominación psicológica, como en la opresión física de la población.

Moradas o residencias para nobles. Esto era lo que diferenciaba estas estructuras de otras fortificaciones. Según los arqueólogos, en la mayoría de los casos se construían para proteger el territorio de un noble o de un rey, con la presencia de soldados o civiles armados, que eran los encargados de la defensa.

Solía ser, al mismo tiempo, base para planear y lanzar un ataque, y refugio cuando esta estrategia fuera repelida por el enemigo.

¿Cuáles son los castillos medievales más antiguos?

Los castillos de la Edad Media fueron innumerables, y es difícil saber con exactitud cuántos quedan o cuántos llegaron a haber.

Castillo Cátaro
Patio de armas de un Castillo Cátaro en Occitania. Siglo XI. Castillosmedievales.org

De los asedios, castillos abandonados, remodelaciones o total destrucción, han quedado solo las huellas del pasado. Pero, de lo que queda en pie, podemos datar los castillos medievales más antiguos y medir los castillos más grandes.

Los castillos medievales bizantinos, donde su arquitectura se remonta al Imperio bizantino, de origen romano, hay vestigios muy antiguos de las primeras fortalezas.

Si buscamos un ejemplo de castillo medieval antiguo en la península ibérica, lo encontramos en la provincia de Jaén: el castillo de Baños de Encina o de Burgalimar. Es un ejemplo clásico de una bella y, a la vez, basta estructura de la época de dominación islámica, en el siglo IX.

En España están los más claros ejemplos de antigüedad medieval. Esto se debe a que las luchas se centraron en una precoz reconquista contra los musulmanes y todo ello requirió de una sagaz e impulsiva construcción de castillos lo más resistentes posible, para la época.

Los castillos en el cine, literatura, artes y videojuegos

Un castillo medieval de cuento, romántico y atrayente, siempre ha sido un reclamo para la industria moderna del entretenimiento.

Misterio Medieval Castillo
Un Castillo de fantasía. Imagen de Pixabay.

Los castillos y fortalezas más bonitos han creado el recurso perfecto para la explotación turística en todas aquellas localidades que tienen la suerte de administrar uno.

Durante el siglo XIX se vuelve a la idea romántica, y muchos adinerados desean regresar al cuento de hadas y a la épica y mítica de estas edificaciones, donde reina el sueño de don Quijote.

Es a partir de ese momento en que los castillos medievales se hacen famosos.

El cine y la televisión se han apoyado en esta idea para dar al público lo que quieren ver y escuchar. Porque… a todos nos encanta que nos cuenten historias del Caballero Arturo o del Castillo del Conde Drácula, ¿no es así?

En los videojuegos, han sido siempre  uno de los motivos de inspiración más recurrido. Pero ya hablaremos de ello, largo y tendido, en algún artículo.

Los mejores museos sobre temática medieval en España

Armaduras en museos

Sin lugar a dudas, la temática medieval es una de las más estudiadas, debido a la historia oscura, visceral y pasional que gira en torno a esa época. Una de las fuentes más confiables para conocer sobre este tema, son los museos, que resguardan y preservan lo que ha podido sobrevivir de esos siglos tan lejanos y convulsos.

A continuación te mostraremos algunos de los mejores museos sobre temática medieval en España.

Museo Arqueológico Nacional

Antigua MAN

El Museo Arqueológico Nacional ofrece varios catálogos a los visitantes; uno de ellos está enfocado en la época medieval. Se trata de una colección que abarca un período cronológico ubicado entre el siglo IV y finales del siglo XV.

Debido a la variedad de arte que tuvo lugar entre estos siglos, el museo exhibe tres periodos que se corresponden cada uno con una cultura distinta, pero que puede apreciarse en conjunto. Estos periodos son:

Reino Visigodo

Visigodas del siglo VI

El reino visigodo se corresponde principalmente con el siglo VI. Se trata de un periodo histórico bastante rico, de modo que hay mucho arte que rescatar de él.

Entre las piezas que exhibe el museo están algunas placas y cuencos, y también algunos aretes. De igual forma se destaca el tesoro de Guarrazar, uno de los mejores motivos para conocer el catálogo.

Mundo Andalusí

Libro de época andalusí

El reino árabe andalusí se remonta al siglo VIII. Su cultura se caracterizó por ser bastante heterogénea. En consecuencia, se puede apreciar la influencia de muchas costumbres ajenas a esa población.

De este reino se exhiben principalmente algunos elementos arquitectónicos y piezas de cerámica, así como algunos botes y arquetas de marfil.

Reinos cristianos

Escribas en la Edad Media
Escribas y copistas de la Edad Media

Los reinos cristianos son la rama más popular de las que tuvieron lugar durante la época medieval. En este apartado se exhiben objetos propios de Asturias, León y Palencia. También hay presencia de piezas de corte mudéjar, correspondientes a la España cristiana influenciada por el mundo musulmán.

Museo de Telas Medievales

Monasterio de las Huelgas Reales. Museo
Patio exterior del Monasterio de las Huelgas Reales. (El interior alberga el museo de telas Medievales)

Este museo se halla ubicado en el Monasterio de las Huelgas Reales, en Burgos. Se destaca por el estado de conservación que tienen de sus piezas y por la datación y riqueza de las mismas. Esos factores le han valido el reconocimiento mundial como el más importante museo de telas, de los tiempos medievales.

Con un título así, es mucho lo que  este museo tiene para ofrecer. Cuenta con un catálogo casi infinito de piezas que van desde lo más simple hasta lo más complejo; hay algunas sobre nombramientos de caballeros, pero las más destacables son las siguientes:

Pendón de las Navas de Tolosa

Es considerada la pieza más importante de todas, y también, la de mayor relevancia de la tapicería hispanomusulmana. Se teoriza que perteneció a Alfonso VIII y que la obtuvo tras la batalla de las Navas de Tolosa. Tiene un largo de 53 cm.

Pendón de las Navas de Tolosa vertical
Pendón de las Navas de Tolosa. De Alfonso VIII. 1221

Cinturón de Fernando de la Cerda

Esta pieza posee una calidad aún mayor que la del resto. Su función era sostener la espada de Fernando de la Cerda, cruzado encima de uno de sus hombros. Tiene una hebilla de plata dorada, la cual posee escudos de armas de algunas familias europeas. Se presume además que pudo ser un regalo.

Museo del Prado

Pasillo del Museo del Prado. Madrid

Este museo ubicado en Madrid, es considerado uno de los más relevantes de la historia de España. Es también uno de los más importantes y atrayentes a escala mundial, y posee numerosos óleos sobre los reyes destacados de la Edad Media.

Esta colección es la que lo hace ser uno de los mejores museos sobre temática medieval en el país.. Entre los responsables de las piezas se destacan artistas como Juan Rodríguez de Toledo y Nicolás Francés.

La colección cuenta también con pinturas murales de la ermita de la Vera Cruz de Maderuelo y de la ermita de san Baudelio de Berlanga. Todas en conjunto permiten mostrar dos aspectos de la época medieval: la realeza y la vida de la clase baja.

Todo esto le da al Museo del Prado un valor incalculable y un irresistible atractivo para los turistas.

Museo de León

Museo de León. León. España

El Museo de León se encuentra en la Plaza de Santo Domingo y es considerado el más antiguo de todos los que hay en la provincia (su inauguración se remonta a 1869). Cuenta con dos anexos que enriquecen su exhibición.

Su colección de las épocas medievales se divide en cuatro partes: la primera de todas es la mozárabe y románica, que  se remonta a la segunda mitad del siglo XII. Su procedencia se ubica en el monasterio de San Benito de Sahagún y su principal obra es “Capitel con ocho apóstoles”.

La segunda parte es de Europa y el gótico. La obra destacada aquí es  “La virgen y el niño”.

La tercera parte comprende la feudalización y el mudejarismo. Esta tiene como obra por excelencia a “Vano (chimenea)”, que data de la segunda mitad del siglo XIV y procede del antiguo PalacioReal de León. Además, ingresó al museo antes del año 1898.

Por último, está la parte del camino hacia Santiago, que se remonta al siglo XV y también ingresó al museo antes de 1898. Exhibe, entre otras piezas, la iconografía jacobina en términos de vestimenta.

Esta última consigue combinar los atuendos de caminante con los vestidos propios de los apóstoles.

España se puede definir como un epicentro de culturas. No dejes de visitar todos sus monumentos, conoce sus fortalezas medievales y deslúmbrate con sus rincones más alucinantes. Vive la cultura y retrocede miles de años. Incluso, podrás conocer la historia de los Templarios. ¿Qué esperas?


Preguntas frecuentes

¿Qué son los castillos medievales?

Los castillos medievales fueron edificaciones construidas durante toda la Edad Media, caracterizados por ser muy robustos y difícilmente asediables. Estaban materializadas con cantos de piedra, ladrillos, adobe y mampostería. Consta de varias áreas y zonas, pero las partes más comunes en todos los castillos medievales son: las murallas que protegen el interior del castillo, la torre del homenaje, el patio de armas, las almenas y el paseo de ronda.

¿Quién vivía en los castillos medievales?

En los castillos medievales vivía el señor del castillo (o rey), su familia y todos los cortesanos que necesitaban para su comodidad y bienestar: cocineros, clérigos, diferentes tipos de criados para corte, como bufones y escuderos. También se podía facilitar la residencia de familiares cercanos. Esta residencia en los castillos, se otorgaba u ostentaba bajo un estricto orden jerárquico, tenemos constancia de los personajes más destacados de la Edad Media, gracias al rol, muy definido, de cada uno de ellos.