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¿Cómo eran las Casas Medievales?

Historia y detalles de las casas medievales

Las casas de la Edad Media eran un reflejo de la sociedad en esa época. 

Índice de contenidos

Durante este período, que abarca desde el siglo V hasta el siglo XV, las casas eran generalmente pequeñas y simples, construidas con materiales locales como argamasa, adobe, madera y pajas, trenzados u hojarascas.

Vida Familiar y Cotidiana en la Edad Media por Giorgio Albertini
Vida Familiar y Cotidiana en la Edad Media por Giorgio Albertini

Estos materiales eran fáciles de conseguir y económicos, lo que significaba que la mayoría de la población podía permitirse tener una casa. 

Cuando hablo de la mayoría me refiero a las familias o gremios humildes, granjeros, artesanos menores, criados, y trabajos más sencillos.

Sin embargo, la construcción de casas de piedra, mampostería y cincelados era una tarea costosa y requería habilidades especializadas, por lo que eran más comunes en las zonas y comunidades adosadas dentro de las murallas que cercaban la ciudad. 

Este es el tipo de casas de la Edad Media que han quedado para la posteridad y podemos ver, hoy en día, en los cascos viejos y pueblos que se han ido abandonando.

Balcones Medievales en Puebla de Sanabria (Zamora)
Balcones Medievales en Puebla de Sanabria (Zamora)

Algunas casas de la Edad Media eran de un solo piso y consistían en una o dos habitaciones. 

Estas casas eran adecuadas para una familia pequeña y solían incluir una cocina, una sala de estar y una o dos habitaciones para dormir. 

Las casas de dos o tres pisos eran más grandes y tenían varias habitaciones, incluyendo una sala de estar, una cocina, una sala de banquete y habitaciones para dormir en los pisos superiores. A más adinerada la clase social, más grande y ostentosa la propiedad en cuestión.

La cité de Carcassone
Ciudad amurallada de Carcasona, Francia

Las casas de la élite solían ser más grandes y lujosas, con muebles y accesorios importados o de categorías de artesanía superior. Estas casas podían tener jardines y fuentes, y solían estar decoradas con frescos, tapices y diferentes diseños de arcos y arcadas apuntadas.

Los materiales utilizados en la construcción de estas casas eran de alta calidad y los acabados eran mucho más sofisticados y detallistas. Tenían más habitaciones, como una sala de música, una biblioteca y hasta una capilla privada con sus servicios religiosos.

Jardín y balconada medieval
Jardín y balconada medieval

Obviamente todas las casas carecían de instalaciones de agua corriente y desagües, y la iluminación se proporcionaba a través de velas, lámparas de aceite y antorchas. 

La seguridad también era una preocupación en la Edad Media, especialmente en tiempos de conflicto.  Por lo tanto, las casas que se lo podían permitir solían tener puertas y ventanas fortificadas para proteger a los habitantes de posibles ataques. Algunas casas también tenían murallas y torres defensivas.

Construcción y materiales de la casa medieval

Las separaciones interiores se levantaban, como ya hemos comentado, con la argamasa de adobe: normalmente a mezclada con pelo resistente de animales, vacas y caballos, estiércol y barro húmedo sobre una estructura o entramado de madera y pajas. 

Cómo eran las casas en la Edad Media
Cómo eran las casas en la Edad Media

Los listones de construcción se cortaban a medida y lijaban con la madera verde, para evitar que se astillen antes de que cogieran la forma.

Si hablamos de casas de mayor calidad, los acabados se podrían crear con un estuco a base de arcilla de altísima calidad y motivos decorativos.

Las divisiones en cuanto al tabicaje podían ser desde lo más sencillas: un solo espacio alrededor de una lumbre donde calentar la casa y cocinar, hasta lo más lujoso y extravagante con incontables habitaciones y departamentos.

Las casas medievales por dentro

Por dentro, las casas medievales eran simples y funcionales, siempre con un enfoque en la practicidad. 

Las casas (hablemos de la clase media) eran generalmente pequeñas, con una sola habitación separada del resto en la planta baja que servía como cocina, comedor y sala de estar.

Las camas eran simples y se encontraban en el piso superior (si lo había), que a menudo era una especie de ático abierto. 

Escudos de Armas sobre el portal de una casa en Castro Caldelas
Escudos de Armas sobre el portal de una casa en Castro Caldelas
Máquina de coser medieval
Máquina de coser medieval

La iluminación natural era limitada, por lo que se utilizaban velas y antorchas para iluminar las habitaciones. 

La ventilación también era limitada ya que se diseñaban las ventanas pequeñas precisamente para ahorrar calorías en invierno.

Las chimeneas para calentar también dejaban mucho que desear, por lo que las casas podían ser oscuras, húmedas, lúgubres y con un aire viciado de carbonilla, CO2 y otras sustancias en suspensión provocadas por la quema de aceites en lámparas.

Como ya hemos dicho, en las casas más acomodadas, se podían encontrar algunos elementos decorativos como tapices y herrajes de hierro para las puertas y ventanas, pero la rudeza o rusticidad de la época hacía que la calidad de vida, realmente no mejorara demasiado por muy sofisticadas que fueran.

Cocina medieval

La cocina en una humilde casa medieval se formaba en el centro o lado del espacio que se compartía. Con una lumbre que hacía las veces para calentar y cocinar, esta configuración, fue heredada de los habitáculos más antiguos y prehistóricos donde ya funcionaba de esta manera.

Balcón interior típico de casas adosadas de la edad media
Balcón interior típico de casas adosadas de la Edad Media
Hueco del caldero en cocina señorial de la Edad Media
Hueco del caldero en cocina señorial de la Edad Media

La cocina y alacena medieval también se podía ubicar en el exterior, fue así en lugares como monasterios, conventos o castillos.

En general eran pequeñas y básicas. Los utensilios, confeccionados en madera o metales, como cobre, latón, hierro o cerámicas, también muy rudimentarios se repartían colgados de las paredes o guardados en baúles.

Horno y lumbre en el castillo de Vimianzo
Horno y lumbre en el castillo de Vimianzo

Los ingredientes y alimentos que se iban a cocinar con relativa inmediatez, también colgaban de los espacios: aves, conejos, cebollas, y hortalizas solían ser la decoración práctica de estos espacios.

Habitación medieval

La habitación, en la mayoría de los casos, era un espacio común, incluso compartido con los animales, dónde se colocaban jergones rellenos de plumas y paja ablandada para tener algo de comodidad.

Representación de Cama de la Edad Media
Representación de Cama de la Edad Media

Sin embargo, el suelo seguía siendo húmedo y frío en invierno y seco y polvoriento en verano, donde uno solo puede llegar a imaginar lo difícil que debía ser adaptarse al medio sin sufrir todo tipo de enfermedades.

Si bien es de suponer que el sistema inmunológico se adaptaba con la supervivencia.

En el mejor de los casos, estos espacios de descanso se elevaban ligeramente del suelo mediante tablones o estructuras a las que se daba forma si tenías la suerte de tener una pared de piedra en el lugar.

No es hasta bien entrado el renacimiento y en casas más o menos de “clase media” dónde se empiezan a levantar las camas diseñando una estructura de madera separada del suelo.

Baños y letrinas medievales

Las letrinas suponían algo que veríamos como espantoso a día de hoy, en cualquier hogar.

Letrina de Castillo Medieval
Letrina de Castillo Medieval

En unidades familiares aisladas, como en granjas o espacios abiertos, se separaba la letrina unos metros, para que el hueco por dónde se hacían las necesidades no molestaran en exceso por los olores.

Saliente para letrina en el Castillo de Soutomayor
Saliente para letrina en el Castillo de Sotomayor
Desague-Medieval

En casas de ciudad o adosadas, se solían efectuar las necesidades en cubos para luego tirarlo al exterior.

Salientes para retretes en el Castillo de Arques
Salientes para retretes en el Castillo de Arques

En otros espacios como castillos, pazos o grandes monasterios, se cincelaba un hueco sobre un banco hacia las esquinas (contra paredes del interior) para que se pudiera defecar y las heces cayeran directamente por un abismo hacia el exterior. Donde estos restos podían ser recogidos o no.

Estos son esencialmente los detalles más importantes que debes saber sobre las casas y viviendas de la Edad Media. Todo esto se puede detallar muchísimo más e intentaré actualizar pronto el artículo.

Obviamente las diferencias de estatus lo marcaban todo, y en el medievo, la supervivencia era un lujo que no todos se podían permitir. Echa cuentas y valora como han cambiado los tiempos y las tornas. ¿Es mejor ahora?

Pues supongo que sí, y no. Pero esa es otra historia. 🙂